Hackers, virus, gusanos, troyanos, spyware, programa malicioso, ransomware, etc. Puede que todos estos vocablos nos suenen a chino o tengamos una ligera idea de qué se trata. En la jerga informática por desgracia son viejos conocidos nuestros, sobretodo el ransomware que tan de moda está últimamente.

Puede que los hackers o piratas informáticos nos suenen a leyenda urbana como pueden ser, slenderman, el fantasma del espejo, el chupacabras y demás. Pero os puedo decir con seguridad que los hackers son reales y que están al acecho de cualquier vulnerabilidad que puedan encontrar en nuestros sistemas informáticos para hacer de las suyas.

¿Y qué es el ransomware?

Su definición según la Wikipedia es la siguiente:

Un ransomware (del inglés ransom, «rescate», y ware, acortamiento de software), o “secuestro de datos” en español, es un tipo de programa dañino que restringe el acceso a determinadas partes o archivos del sistema operativo infectado y pide un rescate a cambio de quitar esta restricción. Algunos tipos de ransomware cifran los archivos del sistema operativo inutilizando el dispositivo y coaccionando al usuario a pagar el rescate.

Vamos que entran en tu equipo, encriptan toda la información que encuentran de forma que no puedes acceder a ella y te piden un rescate económico para desbloquear dicha información.

Los métodos más habituales para infectar nuestros sistemas son a través de mensajes de correo electrónico, redes sociales (a través de enlaces falsos o ficheros que contienen macros e instalan el ransomware), agujeros de seguridad de los sistemas operativos, sitios web fraudulentos, etc.

Este tipo de virus está pegando fuerte últimamente sobre todo viniendo de hackers de la Europa del Este y China.

La mayoría de usuarios no le dan la importancia necesaria a la seguridad informática y como suele pasar, hasta que no le vemos las orejas al lobo, parece que no hacemos nada al respecto.

Por suerte, hoy día disponemos de numerosas herramientas para complicarles la vida a estos personajes, ya sean antivirus, firewalls, contraseñas (fuertes). Recuerda que vale más prevenir que curar, así que olvídate de esas contraseñas facilonas de 1234, fecha de nacimiento de tus hijos, etc.

Una buena contraseña informática debe contener como mínimo 8 caracteres (y si son 10 mejor). Tiene que combinar letras mayúsculas y minúsculas, números y algún carácter especial como pueden ser %, $, ¡, ¿. Evita poner palabras con sentido. Un buen ejemplo de contraseña fuerte puede ser: SgjUw$32qW

Si, puede parecer algo enrevesada, pero te puede asegurar que tardarán más en hackearla que una contraseña que sea “joseluis1″.

Otra cosa que debes hacer es conseguir un buen antivirus, en este aspecto yo personalmente recomiendo ESET, consume pocos recursos y es “de lo mejorcito”. Si quieres probarlo gratuitamente solo tienes que acceder a través de este enlace a nuestra página y descargarlo: https://www.impulsocooperativo.com/informatica/

Además, debes de cambiar, como mínimo una vez al año, tus contraseñas de cuentas de correo, usuarios de Windows, redes wifi y demás.

Otra medida a tener en cuenta es tener nuestros sistemas operativos y software actualizado con las últimas versiones disponibles.

No obstante, si necesitas ayuda con tu seguridad informática o problemas informáticos en general no olvides que en Impulso Cooperativo estaremos encantados de poder asesorarte y ayudarte en todo lo que podamos.


José Antonio García Barrancos

Técnico informático

 

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