La nueva Ley de Economía Social entró en vigor el 10 de abril de 2026 tras su publicación en el BOE. Esta Ley actualiza el marco normativo para adaptarse al contexto socioeconómico actual (digitalización, nuevas actividades, etc.).
De este modo, la Ley 1/2026 (BOE-A-2026-7967), denominada Ley Integral de Impulso de la Economía Social (LIIES), modifica cuatro textos legales: la Ley de Cooperativas, la Ley de Empresas de Inserción, la Ley de Economía Social y la Ley de Régimen Fiscal de las Cooperativas.
Cómo afecta la nueva Ley de Economía Social a las cooperativas
En primer lugar, la nueva Ley de Economía Social introduce cambios relevantes para las cooperativas, con el objetivo de reforzar su identidad y garantizar que funcionan de acuerdo con sus valores fundamentales.
Así, la norma pone el foco en el cumplimiento real de los principios cooperativos, incrementando los mecanismos de control y seguimiento.
Igualmente, la Ley 1/2026 impulsa una mayor transparencia en la información hacia las personas socias, favoreciendo una gestión más clara y participativa.
Mayor control contra las “falsas cooperativas”
La nueva Ley pretende evitar que las cooperativas sean utilizadas como mecanismos de externalización laboral o que se cataloguen como cooperativas empresas que realmente no funcionan como tales.
Con este objetivo, la norma endurece los controles y clarifica los supuestos en los que puede producirse la pérdida de la calificación y de los beneficios fiscales. Se persiguen situaciones como:
- Personas socias sin participación real en la gestión (falsos socios).
- Estructuras que encubren relaciones laborales.
- Uso instrumental de la forma cooperativa.
Por ello, se refuerza la vigilancia sobre la participación efectiva de las personas socias en la cooperativa y se delimita con mayor claridad la diferencia entre el socio trabajador y el trabajador por cuenta ajena.
Impulso a la digitalización
En otro ámbito, la nueva normativa fomenta que las cooperativas funcionen de forma digital, permitiendo, entre otras medidas, la celebración de asambleas de manera telemática.
Asimismo, establece que las comunicaciones entre la cooperativa y las personas socias podrán realizarse por medios digitales, incluida la remisión de documentos, solicitudes e información. Además, se promueve que la información sea accesible online.
Por último, en el caso de las cooperativas grandes, con más de 500 personas socias, disponer de una página web corporativa será obligatorio, aunque se concede un margen de un año para su entrada en vigor.
Novedades en materia de igualdad
La igualdad ya era un principio básico de las cooperativas (todas las personas socias deben ser iguales). Sin embargo, la Ley de Economía Social avanza ahora desde la formulación teórica hacia la adopción de medidas concretas dentro de la cooperativa.
En este sentido, se refuerza la igualdad de género mediante la posibilidad de crear Comisiones de Igualdad (obligatorias a partir de cincuenta personas socias), cuyas funciones principales serán fomentar una presencia equilibrada de hombres y mujeres en los órganos sociales, promover medidas de conciliación y prevenir el acoso.
En el caso de las cooperativas de trabajo asociado, la norma contempla la posibilidad de elaborar e implantar un plan de igualdad cooperativo, de aplicación exclusiva a sus personas socias trabajadoras.
Además, la Ley establece el contenido mínimo de estos planes y exige un diagnóstico de situación, la definición de objetivos, la adopción de medidas concretas, un calendario de aplicación y un sistema de seguimiento y revisión.
En resumen, la cooperativa deberá:
- Analizar si existen desigualdades (salarios, puestos, acceso…).
- Detectar problemas reales.
- Adoptar medidas para corregirlos.
Sectores emergentes en la Ley de Economía Social
Por otro lado, la Ley apuesta por nuevas fórmulas de la economía social que aportan soluciones innovadoras, como las cooperativas de vivienda en régimen de cesión de uso y las comunidades energéticas.
En materia de vivienda, la norma introduce cambios para otorgar un apoyo especial a este tipo de cooperativas. Por primera vez, reconoce como especialmente protegidas a las cooperativas de vivienda en cesión de uso, siempre que mantengan la propiedad de las viviendas, no repartan beneficios y cumplan una serie de requisitos específicos.
¿Es necesario revisar los estatutos de mi cooperativa para adaptarlos a la nueva Ley?
La LIIES está en vigor desde abril (con la única excepción de la obligación de disponer de una web corporativa para cooperativas de más de 500 personas socias), y el marco legal ha cambiado lo suficiente como para que resulte recomendable revisar la documentación societaria.
Muchas cooperativas deberán revisar sus estatutos, procedimientos internos, canales de información, composición de los órganos sociales, políticas de igualdad y, en algunos casos, incluso su modelo de funcionamiento.
Si necesitas asesoramiento para analizar la documentación societaria de tu cooperativa y adaptarla a la nueva Ley de Economía Social, podemos ayudarte.
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