En una empresa cooperativa, las personas trabajadoras son socias y protagonistas del proyecto empresarial. Por eso, la formación en las cooperativas es todavía más esencial que en otro tipo de empresas.
Así, hablar de formación no es hablar de un “extra”, sino de una herramienta estratégica para crecer, adaptarse y asegurar el futuro de la organización. Mantenerse actualizados es una necesidad para seguir siendo competitivos y sostenibles.
La formación continua: una inversión segura
En los últimos años, el aumento de la competitividad y la aparición de nuevas tecnologías están teniendo como resultado que las personas trabajadoras deban contar cada vez con una mayor cualificación.
Así, invertir en el desarrollo de nuevas competencias no solo prepara a los equipos para lo que viene, sino que también impulsa la competitividad y la capacidad de adaptación de las organizaciones. Por ello, la formación continua es clave para el desarrollo empresarial.
Cabe recordar que en España las entidades de economía social tienen un peso muy relevante en la generación de empleo: las cooperativas de trabajo representan el 5,5 % del PIB en España y generan más de 300.000 empleos directos. Asimismo, el conjunto de la Economía Social —que incluye cooperativas, sociedades laborales, mutualidades, etc.— supera el 11 % del PIB nacional.
En nuestro país, la propia Ley 5/2011 de Economía Social refuerza la importancia de la formación en este sector, estableciendo el deber de promover la formación de las personas socias y empleadas para mejorar su eficiencia y competitividad.
Pero más allá del marco legal, la realidad es clara: las empresas que invierten en formación mejoran su productividad, aumentan la retención del talento, se adaptan mejor a los cambios tecnológicos y refuerzan su sostenibilidad a largo plazo.
En una cooperativa, además, la formación tiene un valor añadido: fortalece el modelo democrático y participativo.
Competencias demandadas por el mercado laboral
Cuando actualizamos y ampliamos los conocimientos de los/as profesionales, y además potenciamos sus habilidades técnicas e interpersonales, no solo les ayudamos a desempeñar sus tareas con mayor eficacia, sino que también impulsamos de forma directa su rendimiento.
La mejora de competencias incide positivamente en los indicadores de resultados a nivel individual, de equipo y organizativo.
Hoy en día, hay tres áreas claves que pueden transformar la forma de trabajar y que responden a las necesidades de la mayoría de las empresas:
- Metodología Lean Office. Optimización de procesos administrativos para reducir tiempos muertos, eliminar tareas innecesarias y mejorar la eficiencia.
- Trabajo colaborativo con herramientas digitales. Uso práctico de Microsoft 365, Teams o Planner para coordinar equipos, organizar tareas y mejorar la comunicación interna.
- Inteligencia Artificial aplicada al entorno profesional. Introducción accesible y práctica a la IA para automatizar tareas, mejorar la toma de decisiones y potenciar la productividad.
Impulso Cooperativo ha sido adjudicataria de una convocatoria de Fundación INCYDE, enmarcada en el programa FSE+ (ÉFESO) y cofinanciada por la Unión Europea para desarrollar en el ámbito de la Comunitat Valenciana un programa de formación enfocado en estas tres áreas: el proyecto E2525TRA104VAL-3 Competencias Profesionales para la Mejora Continua en la ES, con el acrónimo de Impulso MC.
Este programa representa una oportunidad única para las empresas, al permitirles mejorar su productividad y eficiencia de forma totalmente gratuita.
Formación para fortalecer el proyecto en común
Los conocimientos técnicos y digitales son fundamentales para las empresas actuales, pero en una cooperativa también es esencial desarrollar:
- Capacidades de toma de decisiones
- Habilidades de liderazgo democrático
- Competencias interpersonales
- Trabajo en equipo
- Gestión participativa
La formación en las cooperativas crea espacios donde las personas socias pueden crecer profesionalmente y, al mismo tiempo, fortalecer la cohesión interna y la gobernanza.
A diferencia de modelos empresariales más jerárquicos —donde la formación puede verse como un beneficio opcional—, en las cooperativas es parte del compromiso con el proyecto común.
Sin podemos olvidar un principio básico: la formación debe ser accesible en igualdad para mujeres y hombres, favoreciendo una participación equilibrada y una toma de decisiones abordada desde la paridad.
Cómo identificar las necesidades formativas de tu cooperativa
Antes de diseñar un plan, es fundamental hacer un buen diagnóstico. Realizar un análisis inicial evitará invertir recursos en acciones poco útiles.
Estas son algunas preguntas clave:
- Detecta las carencias de conocimiento. ¿Qué áreas necesitan refuerzo? ¿Hay nuevas tecnologías o procesos que requieren actualización?
- Define el nivel necesario. ¿Qué conocimientos, habilidades y actitudes necesita el equipo para alcanzar los objetivos estratégicos?
- Analiza el punto de partida. A la hora de seleccionar las personas que van a realizar la formación contempla factores como: experiencia previa, formación anterior, perfil profesional, disponibilidad y motivación.
Tener claros estos aspectos es fundamental para que el plan de formación tenga éxito.
Elementos clave de un plan de formación eficaz
Un plan de formación bien estructurado debería responder, como mínimo, a estas cuestiones:
¿A quién va dirigido?
- Personas socias trabajadoras.
- Equipo directivo.
- Nuevas incorporaciones.
- Áreas específicas.
¿Qué se va a enseñar?
- Contenidos técnicos.
- Competencias digitales.
- Habilidades de gestión.
- Liderazgo y participación.
- Etc.
¿Quién impartirá la formación?
- Proveedor externo especializado.
- Personal interno con experiencia.
¿En qué modalidad?
- Presencial.
- Online.
- Híbrida o semipresencial.
¿Dónde se va a realizar la formación?
- En el propio puesto de trabajo.
- En instalaciones externas.
- En formato virtual.
¿Cuándo?
- Dentro de la jornada laboral.
- Fuera de la jornada.
Forma a tu equipo, invierte en tu empresa
En una cooperativa, formar no es solo mejorar la cuenta de resultados. También implica:
- Reforzar el compromiso colectivo.
- Prepararse para los desafíos del futuro del trabajo.
- Impulsar la igualdad y la participación.
- Garantizar la sostenibilidad del proyecto común.
El programa de formación Impulso MC para la mejora de las competencias profesionales, cofinanciado por la UE, es una apuesta estratégica por la innovación, la profesionalización y el desarrollo del talento en la Economía Social. Si quieres formar a tu equipo, no desaproveches la oportunidad y ponte en contacto con nosotros/as.
Porque cuando crecen las personas socias-trabajadoras, crece la cooperativa.
Y esa es, al final, la mejor inversión posible.
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