Emprender en el medio rural no es sencillo. A la falta de oportunidades laborales se suman, en muchos casos, la dispersión territorial, el envejecimiento de la población o la dificultad para acceder a financiación y asesoramiento. Sin embargo, existen fórmulas empresariales pensadas precisamente para dar respuesta a estas realidades. Una de ellas es el cooperativismo de trabajo asociado.
Sesiones con los 29 Grupos de Desarrollo Rural
Con el objetivo de dar a conocer esta forma de emprendimiento colectivo, la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado de Castilla-La Mancha (ClamCoop), con el apoyo de la Dirección General de Desarrollo Rural de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha desarrollado una serie de encuentros con los 29 Grupos de Desarrollo Rural (GDR) de la región. Estas sesiones han recorrido todas las provincias y han permitido acercar el modelo cooperativo a quienes acompañan directamente a las personas emprendedoras en el territorio.
Pero ¿por qué es tan importante que los técnicos y agentes de desarrollo rural conozcan bien las cooperativas de trabajo asociado? Porque son ellos quienes, en muchas ocasiones, orientan los primeros pasos de un proyecto. Contar con información clara y actualizada les permite ofrecer a los emprendedores una alternativa empresarial viable, participativa y adaptada al entorno rural.
Durante las jornadas se han explicado, de forma sencilla y práctica, las principales características de las cooperativas de trabajo asociado. En este tipo de empresas, las personas socias son a la vez propietarias y trabajadoras, lo que favorece la implicación, la corresponsabilidad y la toma de decisiones democrática. Este modelo resulta especialmente adecuado para proyectos pequeños o de proximidad, habituales en el medio rural.
Las Cooperativas de trabajo, generadoras de empleo
Uno de los aspectos que más interés ha despertado es la capacidad del cooperativismo para generar empleo estable y de calidad. Frente a otras fórmulas más frágiles, las cooperativas fomentan la continuidad de los proyectos en el tiempo y refuerzan el compromiso con el territorio. Además, figuras como las microcooperativas permiten iniciar la actividad con estructuras más flexibles, facilitando el arranque de iniciativas emprendedoras.
Las sesiones con los grupos de desarrollo rural también han abordado cuestiones prácticas, como los requisitos para constituir una cooperativa, sus particularidades económicas y fiscales, o las obligaciones básicas de funcionamiento. Todo ello con un enfoque didáctico, pensado para despejar dudas y desmontar ideas preconcebidas que, en ocasiones, dificultan que se contemple esta opción.
Otro punto clave ha sido la explicación de las ayudas y subvenciones disponibles. Las cooperativas de trabajo asociado cuentan con apoyos específicos del Gobierno regional para la promoción y consolidación de la economía social. Estas ayudas son compatibles con las subvenciones del programa LEADER, gestionadas por los propios Grupos de Desarrollo Rural, lo que supone un importante refuerzo económico para los nuevos proyectos.
Más allá de los aspectos técnicos, estas jornadas han puesto sobre la mesa el valor social del emprendimiento colectivo. Las cooperativas contribuyen a fortalecer la cohesión social, a crear redes de apoyo y a mantener vivos los pueblos, ofreciendo oportunidades reales de empleo y desarrollo desde el propio territorio.
Finalizado este ciclo de encuentros con los grupos de desarrollo rural, ClamCoop continuará acompañando a las personas y grupos interesados en poner en marcha cooperativas de trabajo asociado, desde la idea inicial hasta su consolidación. Desde Impulso Cooperativo valoramos muy positivamente este tipo de iniciativas, que ayudan a divulgar el cooperativismo y a demostrar que emprender en colectivo es una opción sólida y real para construir un futuro sostenible en el medio rural de Castilla-La Mancha.
ClamCoop Meta es uno de los 17 proyectos que la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) aprobó el 10 de enero en el conjunto de ayudas valoradas en 13.740.251,29 euros dentro del ‘Programa EFESO’, como Organismo Intermedio del FSE+ para apoyar los servicios de emprendimiento para la creación de empresas y empleos en la Economía Social.
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