Hola, ¿qué tal?
Seguro que, como emprendedor, tienes un objetivo claro: que tu cooperativa funcione de maravilla. ¿Verdad?
Si ya lo estás consiguiendo, enhorabuena. Eso significa que estás haciendo muchas cosas bien. Puedes parar este vídeo e irte a celebrarlo, en serio. Celebrar las victorias, incluso las más pequeñas, es importante para cualquier emprendedor.
Pero si todavía sientes que algo en tu negocio no termina de encajar, quédate, porque esto te va a interesar.
Mira, nunca he conocido a un emprendedor que no quiera vender más… o mejor. Que no busque una buena rentabilidad por su trabajo. Que no quiera entender lo que pasa dentro de su negocio. O que no desee lo mejor para sus socios o empleados.
Y tampoco he conocido a ninguno que no haya tenido dificultades con alguno de estos temas.
Lograr que una cooperativa funcione bien no es tarea fácil, y una de las barreras más comunes es pensar que los principios que hacen que los negocios funcionen solo aplican a grandes empresas.
Y no es así.
El tamaño de tu cooperativa no importa. Lo que importa es si estás aplicando los principios adecuados. Porque existen principios básicos que aplican a una gran organización de igual manera que aplican a una cooperativa que está dando sus primeros pasos.
Hoy quiero compartir contigo seis principios esenciales que te pueden ayudar a mejorar, sin importar el tamaño de tu cooperativa:
Primer principio: El propósito precede al beneficio.
El beneficio es la consecuencia, nunca la causa. Ten siempre claro el propósito de tu negocio, y asegúrate de que cada persona de tu equipo lo entienda y lo tenga presente todos los días.
Segundo principio: Una visión sin estrategia es solo una frase bonita.
La estrategia le da músculo al propósito. Necesitamos saber cómo vamos a llegar a nuestro punto de destino.
Tercer principio: Tu cliente ideal nunca es “todo el mundo”.
Conoce muy bien a tu cliente ideal. Cuanto más claro tengas a quién te diriges, mejor sabrás cómo ofrecerle valor.
Cuarto principio: Lo que no se mide no se puede mejorar.
Establece, junto a tus socios y empleados, objetivos SMART. Específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un plazo definido. Y, por supuesto, hazles seguimiento.
Quinto principio: Una organización es tan fuerte como su claridad organizativa.
Define bien tu organigrama y los puestos de trabajo. Deja claro quién hace qué, y cómo lo hace.
Y sexto principio: No se puede escalar el caos.
Sistematiza tus procesos. Si no estandarizas, no podrás crecer de forma ordenada. Si quieres hacerlo, sistematizar es la receta.
Y ahora, piensa en tu negocio:
¿Estás aplicando todos estos principios? ¿Algunos? ¿Ninguno?
Es fundamental que hagas un diagnóstico y te pongas en marcha. Porque la mejora de tu cooperativa empieza por ti.
En Impulso Cooperativo llevamos más de 30 años ayudando a cooperativas de trabajo como la tuya a aplicar estos principios de forma práctica, sencilla y continua. Porque sí: hay una forma de hacer que tu cooperativa funcione mejor.
Y no depende del tamaño de tu cooperativa. Depende que empieces a aplicar estos principios.