La Navidad está a la vuelta de la esquina y, con ella, la tradicional cena de empresa. Un momento para desconectar, compartir anécdotas y reforzar vínculos entre compañeros. Pero también —aunque no siempre seamos conscientes— un escenario perfecto para que se disparen los móviles y acaben circulando por internet fotos y vídeos que no todas las personas desean ver publicados.
La Agencia Española de Protección de Datos recuerda cada año que la difusión de imágenes sin consentimiento es uno de los motivos de consulta y reclamación más frecuentes. Y no es casualidad: lo que para unos es una foto divertida tomada durante las cenas de empresa, para otros puede convertirse en un problema serio de reputación digital o incluso en un incumplimiento laboral.
En Impulso Cooperativo queremos ayudarte a evitar situaciones comprometidas y a entender, de forma clara y práctica, qué debes tener en cuenta antes de publicar cualquier contenido.
La cara B de las fotos “inocentes” en la cena de empresa
La cena de empresa navideña suele generar decenas —a veces cientos— de fotografías espontáneas: durante el aperitivo, en la sobremesa o en la discoteca. El problema no es la foto en sí, sino lo que ocurre después.
Aunque configures tus redes para que solo tus contactos puedan ver lo que publicas, no siempre tienes el control.
Tus amigos tienen sus propios amigos. Y esos amigos, a su vez, también comparten.
Así, sin que te des cuenta, una imagen que parecía “solo para el grupo” puede acabar muy lejos de su entorno original.
Además, todos hemos visto casos (algunos graves, otros anecdóticos) en los que una foto publicada sin pensar tras una cena de empresa ha supuesto:
- un conflicto con la empresa,
- una situación de acoso en redes,
- un daño a la reputación profesional,
- o simplemente un malestar que podría haberse evitado.
La reputación digital —esa huella que dejamos en internet— vive más tiempo que nosotros. Y eso merece reflexión.
¿Puedo subir fotos si salen otras personas? La respuesta es clara
Antes de publicar cualquier imagen en la que aparezcan otras personas, sea tras una cena de empresa o tomada en cualquier otro momento, necesitas su consentimiento.
Y el consentimiento no se presupone: debe ser expreso, no implícito.
Algunas preguntas que deberías hacerte antes de darle a “subir”:
- ¿Todas las personas que aparecen en la foto querrían verse en una red social?
- ¿Alguien podría sentirse incómodo ahora… o dentro de un año?
- ¿Existe riesgo de afectar a su imagen profesional?
- ¿Conozco realmente quién tendrá acceso a la publicación?
Si no puedes responder con tranquilidad, lo más prudente es no subirla o pedir permiso de manera directa.
¿Y si alguien publica una imagen mía sin mi consentimiento?
Si no quieres que esa fotografía o vídeo esté en internet, estos son los pasos recomendados:
1. Pide directamente su retirada
Si tienes confianza con la persona que la ha publicado, solicítalo de forma clara y respetuosa.
En la mayoría de los casos, esto basta.
2. Si no funciona, contacta con la red social
Todas las plataformas disponen de un sistema para solicitar la retirada de contenido sin consentimiento.
Basta con indicar la publicación y explicar la situación.
3. Si la red social no responde o la solución no es adecuada, puedes reclamar ante la AEPD
La Agencia Española de Protección de Datos intervendrá únicamente si acreditas que antes intentaste resolverlo por las vías anteriores.
Es decir, debes acompañar tu reclamación con capturas o documentos que demuestren que pediste la eliminación.
Publicar con responsabilidad: la clave para evitar problemas
Antes de subir cualquier foto o vídeo, recuerda:
- Lo que hoy es gracioso, mañana puede no serlo. No tomes decisiones en mitad de la cena de empresa.
- Una publicación puede viajar más lejos de lo que imaginas.
- La reputación digital es parte de tu identidad profesional.
- El consentimiento no es opcional: es un derecho.
En la Guía de privacidad y seguridad en internet, elaborada por la AEPD y el INCIBE, puedes encontrar más recomendaciones para protegerte y proteger a tu entorno en redes sociales.
Y si eres empresa o cooperativa, te recomendamos establecer pautas claras sobre el uso de imágenes en eventos corporativos, como las cenas de empresa. No se trata de limitar la diversión, sino de garantizar que todas las personas se sientan seguras.
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